Si Dios tiene un mensaje escrito para mi quiero saberlo. Después de una cirugía de emergencia, donde peligró mi integridad y luego de que una motocicleta golpeó mi cabeza mientras caminaba por la calle Extremadura, ha pasado por mi mente que tengo algún pendiente en la Tierra.
Mi madre y Daniela me han dicho que Dios tiene un mensaje para mi. No me he encargado de buscarlo o descifrarlo. No por falta de interés, sino porque no se dónde encontrarlo. Quisiera saber si aparecerá escrito en mi espejo o si llamará entre sueños, pero no lo escucho.
Por otro lado, la psicomagia me sugirió que podía tratarse de un autosabotaje pues llevo desde la secundaria con el extraño deseo constante de muerte. Desaparecer. Desvanecer. Ir al Nirvana. Ser ligera. Ser liviana. Sólo tener liviandad.
Otra persona que me ha acompañado en este viaje desde mayo del 2008, me hizo abrir los ojos y pensar que es sólo un instinto emo-adolescente el que me orilla a pensar tan fatalista. No quiero morir, sólo tengo la duda constante del por qué no temo a la muerte.
Sara me decía: No puedo creer que una chica independiente, que ha viajado por el mundo, que vive sola, pueda ser tan frágil. Es cierto, ahora se que soy tan frágil como una muñequita de porcelana “made in china”.






No comments yet
Comments feed for this article